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Noticias etiquetadas como "comunidades autogestionadas (CAF)"
17 de octubre de 2013

¿Qué microfinanzas?, o cómo hacer que las microfinanzas estén al servicio de los pobres

Tags: #microfinanzas, pobreza, sobreendeudamiento, comunidades autogestionadas (CAF) | by Laia Oto Llorens y Miquel de Paladella, fundadores, 1x1Microcredit
Hasta el año 2010, los microcréditos y las microfinanzas avanzaron a velocidad vertiginosa, prácticamente sin crítica ni cuestionamiento. Parecía la nueva panacea el desarrollo: el acceso a crédito generaría las oportunidades definitivas que necesitan los pobres para escapar de la pobreza. La crisis en India que llevó a millones de familias pobres a sobreendeudarse abrió una brecha de credibilidad necesaria y que está ayudando a entender qué prácticas y servicios microfinancieros son realmente útiles para las comunidades pobres, y cuáles no.

Como tantas otras cosas, hemos aprendido por fin que las microfinanzas pueden ser contraproducentes por muy buena intención que se tenga; y también que pueden ser esenciales para aumentar la resiliencia de las comunidades más vulnerables.

La avidez por colocar capital para microcréditos ha conllevado que en muchas localidades en todo el mundo, las instituciones microfinancieras hayan causado un alto nivel de sobreendeudamiento entre comunidades pobres. Si en Europa, donde la educación financiera es algo mayor que en muchos otros países, muchísimas personas han caído en la trampa del sobreendeudamiento, nos podemos imaginar qué ha pasado en países con un nivel educativo inferior. Hemos aprendido que las microfinanzas no pueden ir dirigidas por la oferta, no deben responder al hambre de colocar capital para generar intereses, sino que tienen que responder a una demanda de la gente que realmente lo necesite. Cuando la oferta manda, las bondades de un microcrédito se diluyen en los efectos perversos del sobreendeudamiento.

La otra gran crítica al microcrédito surge de los tipos de interés aplicados. Este es un problema complejo. En países altamente poblados, los costes de los servicios microfinancieros, y por tanto los intereses, acostumbran a ser más bajos que en países donde la población está muy dispersa. La inflación de cada país también complica la ecuación. El gran reto de las microfinanzas de hecho son los costes de transacción. Los costes de gestionar miles de pequeños préstamos de 100€ a 500€ a personas que vienen en zonas rurales, algunos muy lejos de otros, es mucho mayor que el de gestionar pocos créditos de grandes cantidades de personas o empresas en una misma localidad. Si se quiere hacer sostenible un servicio microfinanciero y llevarlo a escala, ha de ser capaz de, al menos, cubrir su coste.

Una de las soluciones más potentes y contrastadas que minimizan los efectos perversos del crédito (nunca desaparecen), son las comunidades autofinanciadas (CAF), los bankomunales, o sistemas similares. La idea es sencilla: el crédito es importante, pero más lo es el ahorro. Y los pobres ahorran. La prueba está en que existen más de 250.000 grupos de ahorro en todo el mundo, donde personas de bajos ingresos juntan sus ahorros para prestarse entre ellos. Son grupos de 20-30 personas que gestionan su dinero de forma autónoma: lo ponen en común para responder a las demandas de pequeños créditos de sus miembros, y cargan un interés que a final de año se distribuyen entre ellos. Es una manera eficaz, eficiente y barata de promover el ahorro y acceder a crédito a pequeña escala. En las CAF, no hay excesiva oferta de crédito, los costes de gestión son muy bajos, y los tipos de interés son fijan a criterio de sus miembros. Y como al final, los beneficios se reparten entre sus miembros, éste es relativamente poco importante.

La obsesión de 1x1Microcredit desde su fundación ha sido la de aumentar la resiliencia de las poblaciones más vulnerables, ayudarlas a escapar de la pobreza a través de mecanismos microfinancieros útiles. Veíamos que las bondades del acceso a crédito requerían de mecanismos comunitarios de ahorro e inversión que harían posible eliminar sus efectos negativos, reducir los costes de transacción y aumentar las oportunidades de personas pobres. Por eso, nos hemos enfocado en la promoción de comunidades autofinanciadas y en ofrecer crédito sólo a quien participe en este tipo de grupos de ahorro.

Las CAF no llegan a financiar proyectos de inversión de más de 1.000€ o 2.000€. Ahí es donde entra 1x1Microcredit. A los miembros de CAF que tengan proyectos mayores, les ofrecemos acceso a crédito a través de nuestras organizaciones asociadas. También lo hacemos con entidades que ofrecen educación financiera y formación profesional, como es el caso de la Fundación Paraguaya, que ofrece una formación profesional de calidad, acompañada de un proyecto de microempresa y un microcrédito, o con Diyite, que acompaña a mujeres emprendedoras en sus proyectos generadores de ingresos.

Así, esperamos que este tipo de microfinanzas sí sea una herramienta poderosa para apoyar el desarrollo de muchas familias pobres.

Iniciativa financiada por: Iniciativa financiada por AECID
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